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sábado, 3 de enero de 2009

CADA VOLCAN TIENE SUS MANDAMIENTOS

Estamos invitando a los Tolimenses a que en un acto de fe católica nos inspiremos en la persistencia de Moisés, cuando inventó los Diez Mandamientos, que lo apliquemos al Machin y que nos comprometamos en su militancia, divulgación y adopción, como norma de vida... que los mandamientos del Machin ingresen a las políticas ambientales del Tolima.
Es que cada Volcán fue concebido, preñado y parido con características diferentes y por ello sus comportamientos son tan variados y originales: el Pinatubo presentó lluvias de arenas y cenizas, el Santa Helena sorprendió con su explosión lateral, en el Ruiz los conocimientos bajaron con la avalancha, en el Krakatoa su impacto fue marino y atmosférico, el Galeras tiene una alianza sagrada con los pastusos, el volcán Nevado del Tolima nos pone cara de bobo, y el Machin es especialista en crearnos expectativas... y así... cada uno tiene su cuadro genético muy propio.
Por ello, desde la Universidad del Tolima le hemos botado corriente a algunas premisas que muy probablemente recrean la personalidad del Cerro Volcán Machin.
Apenas lógico que no somos brujos para predecir, o adivinar: no sabemos cuando será la erupción, sus características particulares, sus dimensiones... pero lo que si sabemos es que es nuestra obligación pensar las catástrofes en términos humanos, valorar los posibles daños... y en función de ello, elaborar planes de prevención... con una consigna "para que el numero de muertos de Armero no se repita".
Pero para prevenir las catástrofes con prevenciones acertadas, no debe darnos temor... no hay miedo que valga... si no se cumplen no pasa nada, pero si no estamos preparados y los pronósticos se cumplen, no podremos seguir viviendo tranquilamente, y los remordimientos de la conciencia matan.

Primer Mandamiento: LA ERUPCION ES UNA NECESIDAD PLANETARIA: NO TIENE REVERSA: ES PECADO IGNORARLA
Es urgente un plan de educación que tenga como meta, que todos los habitantes sepan como funciona la dinámica interna de la Tierra y como son sus expresiones vulcanológicas. Tenemos que enfrentar la ignorancia con planes de educación ambiental masivos que involucre a maestras y maestros, profesionales, universitarios, estudiantes de todos los niveles y a la sociedad en general.
Estas medidas de prevención, en todas partes del mundo, han disminuido el número de muertos.

Segundo mandamiento: LOS PIROCLASTOS CAERÁN DEL CIELO.
Los sabios en estas ciencias insisten en que desde el instante en que comienzan a caer arenas y cenizas la erupción ha comenzado y nosotros debemos salir corriendo.

Tercer Mandamiento: SERAN MUCHOS LOS MUERTOS Y HERIDOS.
Las experiencias nos señalan que frente a las tragedias con muertos por cantidades "nunca hay huecos para tanta gente, ni tumbas, ni camas..." deben estar preparadas como acciones de prevención.
Las experiencias y recuerdos de Armero aun están frescos.

Cuarto Mandamiento: NO BEBERÁS EL AGUA CONTAMINADA.
Todos los ácidos, todos los químicos, los sólidos, los gases... que salen desde adentro de la Tierra son contaminantes para los humanos y el aire y las aguas serán los primeros contaminados, y algunas emisiones serán tan tóxicas que producirán mas muertes que la misma erupción.

Quinto Mandamiento: NO PODRÁS CULTIVAR EL SUELOS ENVENENADOS.
Después de las lluvias de piroclastos, queda sobre el suelo, antes fértil, una capa de materiales tóxicos que impiden que la semillas germinen, que las plantas crezcan, que los frutos puedan aflorar y comerse... después de los piroclastos, la agricultura y la ganadería quedan aplazadas.

Sexto Mandamiento: NO TENDRÁS NI PUENTES NI CARRETERAS NI CAMINOS.
Los aumentos de temperatura originados por las erupciones generan ciclos atmosféricos diferentes, pueden aumentar las lluvias, las nieves de los nevados vecinos se derriten, a los ríos les crecen los caudales... y al final se generan corrientes de lodos, avalanchas, arrastres, desbordamientos y acumulación de sedimentos, de tal magnitud, que no habrán puentes, ni carreteras, ni caminos que se resistan... nos amenaza una incomunicación total.

Séptimo mandamiento: NO HABRÁN FUENTES DE ENERGIA.
La vulnerabilidad de las redes eléctricas y de las tuberías de petróleo y gas, quedaran cortadas, las fuentes de carbón y leña, quedaran aisladas, no quedaran fuentes de energía disponibles.
Por ello, las plantas autónomas serán de urgente necesidad para hospitales, clínicas y cocinas.

Octavo Mandamiento: NO PODRÁS RESPIRAR EL AIRE... ESTARA ENVENENADO.
Generalmente los emanaciones de los volcanes son ricas en gases raros, algunos no tienen olores, otros afectan la salud y los menos son venenosos... por ello será un peligro, especialmente para las niñas y niños, las embarazadas y los ancianos.
Es necesario pensar en su evacuación prioritaria, en la disponibilidad de oxigeno, mascaras y utensilios preventivos.

Noveno Mandamiento: LOS DESPLAZADOS SE CONTARAN POR MILES.
En Armero no hubo mas desterrados por el altísimo numero de muertos, pero en el área de influencia del Machin el desplazamiento se ve como única medida de salvación... por ello, debemos comenzar a pensar en la compra de tierras e iniciar el diseño de un nuevo pueblo sin las premuras de las catástrofes: con casas urbano rurales, con todos los servicios, aplicando toda la sabiduría y experiencia para mamarle gallo a las catástrofes futuras recordando que el Tolima es una Tierra de Volcanes.

Décimo mandamiento: NO PENSARAS EN EL DINERO ACUMULADO.
La escala de valores económicos quedará invertida: no podremos pensar en nuestro patrimonio expresado en pesos, dólares, casas, tierras, animales y ahorros solo podremos confiar en los valores humanos.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Nuestra cultura vulnerable

Por: Faride Kairuz-Hernández*
Msc. Planificación Ambiental.

Cuando el número de desplazados se dispara ante la ocurrencia de fenómenos naturales, vale la pena reflexionar un poco. ¿Porqué los métodos que se emplean para disminuir la cantidad de personas afectadas, resultan obsoletos, y porqué a pesar de los miles de millones invertidos en aliviarles el hambre y a veces la vivienda, cada día hay mas familias vulnerables?

Hay muchas razones por las cuales cada año miles de personas son afectados por los mal llamados “desastres naturales”. Los medios de comunicación (como buenos patrocinadores de los gobiernos de turno) suelen “inundar” los espacios noticiosos con titulares e imágenes que muestran viviendas destruidas, personas sepultadas y regiones desaparecidas ante la ocurrencia de avalanchas e inundaciones.

Estas desconsoladoras noticias año tras año se repiten con mayor frecuencia y aunque en Colombia algo aprendimos a raíz de la avalancha del volcán nevado del Ruiz, es preocupante que no seamos capaces de construir una cultura de prevención activa a los desastres.

La razón principal, es que se entronizan la visión técnica-instrumental (infraestructura física, resistencia de construcciones y equipos de última tecnología) y la económica (cantidad de dinero perdido por áreas afectadas o viviendas destruidas) dejando en último lugar a la población. La cual es vista de manera torpe por los gobernantes y planeadores (pero también a propósito) como menores de edad, que sólo tienen la capacidad mental para desalojar sus casas, veredas o barrios ante un indicador máximo (alarma o nivel de agua) de ocurrencia de un fenómeno natural.

Es urgente, necesario y prioritario, analizar la vulnerabilidad a los desastres a partir de la población, donde se identifiquen (y no se escondan) las faltas de soluciones adecuadas a las condiciones de exclusión existentes de la población.

La vulnerabilidad es una cuestión política que se refleja por la falta de satisfactores de necesidades de los seres humanos (vivienda en lugar seguro, educación, salud, alimento), es una realidad social que disminuye la calidad de vida de las personas. No es un problema externo a la sociedad. Se construye socialmente porque es un resultado de la actividad humana, del manejo incorrecto de los recursos que alteran ecosistemas y ambientes locales y de las condiciones económicas injustas. Sus componentes o variables cambian a medida que se tejen los hilos invisibles de la cotidianeidad y de acuerdo al contexto cultural, político, ideológico y económico; en tal sentido, la vulnerabilidad a los desastres es diferente para cada comunidad.

Para analizar la vulnerabilidad a desastres teniendo como pilar central a la población, es necesario construir sujetos políticos que hagan de las comunidades sujetos participativos en la toma de decisiones públicas. Pero vivimos bajo las reglas de una parte minoritaria de la población que desea mantener “el orden existente” (segunda razón para que no se busquen verdaderas soluciones a la problemática de los desastres), donde a los grupos de poder (representados en los gobernantes) sólo les interesa resolver de manera paliativa, con donaciones y a veces re-ubicaciones, (trasladar), las condiciones de marginalidad en que viven hombres, mujeres y niños vulnerables.

La tercera razón y que a su vez permite sostener la visión técnica (que se caracteriza además por no tener historia, ni política) del análisis a los desastres, son las explicaciones tradicionales, mítico-religiosas y culturales que mantienen vivas creencias acerca de los desastres como eventos externos y ajenos a las mismas comunidades; por tanto, no dan posibilidad alguna de intervención para mitigarlos o prevenirlos.

Ante lo anterior, sólo queda la desesperanza de seguir leyendo bajo los titulares amarillistas, noticias que no intentan profundizar en las verdaderas razones políticas que dan origen a una problemática ambiental, que como una bola de nieve, cada vez crece y parece nunca parar. Basta una ligera mirada a las noticias de hace unos pocos años y compararlas con las del actual, para verificar el significativo incremento en el número de personas desplazadas y desubicadas (física, mental y socialmente) ante la ocurrencia de fenómenos naturales que pueden o no, ser inducidos o acelerados por el mal uso y abuso de los recursos naturales.

Hay que aunar esfuerzos que se apoyen en el conocimiento técnico y los equipos necesarios para entender o predecir la ocurrencia de algunos fenómenos naturales, pero de igual manera, esto debe ir en el mismo nivel que el ámbito de lo político-ideológico. Factores con los cuales es posible lograr identidad y cohesión en una comunidad.

Solo cuando una comunidad se reconoce a sí misma, se construye como sociedad civil, y por tanto ella misma será capaz de “deconstruir su vulnerabilidad”. Pero esto será una gran utopía mientras sigamos apoyando y jugando con las reglas de un modelo económico que cada vez aleja más nuestra percepción y comprensión de las normales manifestaciones de Gaia, altera su capacidad de resiliencia, y por tanto nos hace culturalmente más vulnerables.

*arcoirisfeliz99@gmail.com